Hola, mi nombre es Lucía. Soy la mamá de Mateo (3 años) y Blanca (4 meses). Yo no sé vosotros, pero mi primer parto fue bastante bien lo malo fue en aquel momento en que mi pareja y yo estábamos con nuestro pequeño en la habitación por primera vez y aparecieron nuestros padres.

Mi madre sin quitarme el ojo de encima para que estuviese cómoda y mi suegra sin quitarme el ojo, observando cada movimiento que hacía con el bebé. Decidí que lo cogiera mi chico y fue casi peor, el TFG a su lado, un examen con apuntes.

No suficiente con aquel cuadro, aparece mi hermana con su pequeño y unos mocos a modo corbata, ademas de esa colonia suya que se huele a 10 kms.

Poco a poco empezó a entrar gente y no salir nadie, que calor!! Mateo lloraba sin consuelo. En un momento de lucidez y mala leche los eché a todos. Mateo, mi chico y yo volvimos al estado de calma que necesitábamos los 3.

Con el nacimiento de Blanca, aquello no pasó. Mi chico nos hizo una foto a las dos descansando con el siguiente mensaje «Blanca y Lucía están cargando pilas para recibiros en casa llenas de energía. Gracias por respetar nuestros tiempos de adaptación a esta nueva etapa».

Mi consejo es que no os cortéis a la hora de decir que no a las visitas, y no dejéis que os digan qué y cómo tenéis que hacerlo. 

Lucía. 

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